Título: La oreja de Murdock
Título original: Go With Me
Autor: Castle Freeman Jr.
Año: 2008
Traductor: Cruz Rodríguez Juiz
Editorial: Mondadori
Año de edición: 2009
Páginas: 160
 
Valoración: 7 /10
 
 

Lillian, una chica abandonada recientemente por su novio (un tal Kevin que, tras hacer algunos números, ha decidido que le salía más a cuenta salvar la vida que el orgullo), está siendo acosada por el matón del pueblo, un malvado legendario (en su pueblo, al menos) llamado Blackway. Los detalles de cómo se ha llegado a esta situación tan incómoda (incómoda para la chica y su novio, sobre todo) se los dejo en las 160 páginas del libro. No vayamos a destriparlo entero.

Viendo cómo están las cosas, la joven busca auxilio en la oficina del sheriff Wingate, pero este ni siquiera tiene que hacer números porque conoce bien a Blackway, así que rehuye el espinoso asunto de un modo desesperante hasta que decide enviarla a la sillería Dead River en busca de Scott Cavanaugh; en resumidas cuentas, en busca de una solución al margen de la ley (una solución que le deje a él al margen, vaya).

La chica se encuentra allí con Whizzer, Coop, DB y Conrad, cuatro talluditos sin más ocupación que beber cerveza y chismorrear. Scotty no está, y no se sabe cuándo volverá, pero Whizzer le ofrece a un par de escuderos que tiene trabajando para él: Lester Speed (un anciano cojo) y Nate el Grande (un corpulento joven sin demasiadas luces).

A partir de aquí, van alternándose (y complementándose mutuamente) los capítulos dedicados a narrar la búsqueda épica de Blackway y los que se quedan en la sillería transcribiendo las conversaciones de los cuatro amigachos.

Ahora es el momento de recuperar la referencia a Cormac McCarthy que he leído en todas las reseñas de este libro que circulan por la red. ¿Que el estilo seco de los diálogos recuerda un poco a McCarthy? Puede; pero Freeman no aburre a las ovejas, y eso es una diferencia importante que debería zanjar la cuestión. ¿Que usted es un fan de McCarthy y ahora mismo está leyendo esto con las manos en la cabeza y una mueca de asco? Lo siento, pero es que Meridiano de Sangre (sólo puedo hablar de las cien primeras páginas, en realidad) me aburrió de tal manera que no me acercaré nunca más a un libro de su querido amigo. (De acuerdo, con anterioridad había leído La Carretera y no estuvo mal del todo, pero no le añada ni una página más). ¿Que, por el contrario, comparte mi opinión? No sabe cuánto me alegro.

Los motivos que mueven a Lester y a Nate a aceptar el encargo de Whizzer (no son sus esclavos, al fin y al cabo, y conocen tan bien como los demás a Blackway) no llegan a estar claros en ningún momento. Respecto a Nate, puede que se sienta atraído desde el principio por Lillian, y parece convencido, como los demás, de que sus únicos caudales son su corpulencia y su valor, de modo que quizá se siente obligado a afrontar cualquier peligro con tal de que no se ponga en duda este último, a riesgo, incluso, de perder la vida. Pero los porqués de Lester se me antojan mucho menos simples, y, desde luego, lo más interesante del libro. Cada uno hará su lectura. La más fácil (y a veces lo fácil es lo correcto) es que nunca ha hecho nada reseñable y ve en la persecución de Blackway una última oportunidad; pero basta con rascar un poco para encontrar más. Sea como sea, Lester Speed se va erigiendo, a medida que avanza la historia, en el personaje principal de la misma, y para cuando logra encontrar a Blackway, todos confiamos en que ese viejo cojo acabará con él de una forma u otra.

Los capítulos de la sillería, por otra parte, son amenos y aportan información adicional sobre casi todos los personajes, además de explicarnos los antecedentes del caso Lillian-Blackway.

En definitiva, La oreja de Murdock es un libro ligero (los diálogos siempre parece que le quitan peso casi literalmente a un libro, y este está compuesto en un 40% por diálogos) y entretenido (2. Hace pasar agradablemente el tiempo), que no es poco; estupendo para un amante de las narraciones típicamente norteamericanas (de montaña, bares de carretera, rifles, violencia, etc…) que se vea con un fin de semana por delante y sin planes. Incluso si tiene planes, ¿cómo son? ¿Valen la pena?